
Registro de ''chatarreros'': LLA votó en contra y propone favorecer a las empresas
La nueva Ley busca asfixiar el negocio del cable robado. La amenaza al sustento de miles de familias salteñas
En los barrios más carenciados de Salta y del interior provincial, juntar cobre y bronce no es un negocio: es la diferencia entre tener un plato de comida en la mesa o irse a dormir con el estómago vacío. Sin embargo, el proyecto aprobado en la Cámara de Diputados para frenar el delito del cableado terminó salpicando de lleno a la cadena más débil de este circuito informal.
Durante la sesión en la Legislatura, los diputados libertarios propusieron prohibir directamente la venta callejera y que sólo se comercialice en locales habilitados. Sin tener en cuenta que el mercado informal es el sustento diario para cientos de familias salteñas, que no cuentan con un ingreso fijo, ni mucho menos están amparadas por el Estado.
Aunque no existen padrones oficiales, se calcula que miles de personas en situación de extrema vulnerabilidad y recuperadores urbanos sobreviven gracias a la recolección ambulante de chatarrería. En un mercado informal estructurado, la recolección a pie de cables viejos, radiadores o griferías representa un ingreso diario inmediato para familias excluidas del mercado laboral formal.