
En un contexto de preocupación por los retos virales que circulan entre adolescentes, la psicóloga Natalia del Olmo (MP 972) habló en exclusivo y dejó definiciones que invitan a mirar más allá del problema.
La especialista planteó que no se trata solo de "picardía" o rebeldía juvenil, sino de algo más profundo. "Toda conducta, toda acción de los chicos y chicas es importante que la pensemos en términos de mensaje", explicó.
No es solo un reto: qué están diciendo los chicos
Para Del Olmo, lo que hoy aparece como crisis obliga a repensar el rol de los adultos. "Tenemos que empezar a pensar qué nos están diciendo a través de esto que nos acontece", señaló.
En ese sentido, remarcó que los adolescentes no están aislados, sino que forman parte de una sociedad que influye directamente en su forma de actuar.
"Las adolescencias, las juventudes y las niñeces son parte de este entramado social. No son por fuera de ellos, crecen con nosotros, entre nosotros y a veces a pesar de nosotros los adultos".
El rol de los adultos, en el centro
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue cuando la psicóloga puso el foco en los mayores.
"¿Qué nos pasa a nosotros con los chicos? ¿Cómo acompañamos ese crecimiento?", planteó.
También cuestionó los discursos habituales sobre los jóvenes: "Hablamos de la generación de cristal, los ‘nini', los culpables. ¿Eso no son discursos violentos de los adultos sobre los chicos?".
Modelos y redes sociales
Del Olmo advirtió que muchos comportamientos están ligados a los modelos que la sociedad propone como exitosos.
"Los chicos toman lo que a la sociedad le parece valioso. Si proponemos que el éxito es tener dinero o bienes, estamos marcando un camino", explicó.
Además, alertó sobre el impacto de las redes sociales y los contenidos que consumen, muchas veces sin acompañamiento adulto.
Autoridad y vínculos
Sobre el rol de los padres, fue clara: la autoridad no desapareció, pero cambió.
"La autoridad se construye en el vínculo", afirmó, y agregó que hoy debe basarse en "principios y valores democráticos", no en la imposición.
También introdujo un concepto clave: la "asimetría necesaria", que implica que el adulto debe guiar, contener y acompañar, no ponerse al mismo nivel que el chico.
Un contexto que también influye
La psicóloga también puso sobre la mesa la realidad que atraviesan muchas familias.
"Estamos en tiempos de crisis económica. Los adultos pasan mucho tiempo fuera de la casa y cuando vuelven están agotados", explicó.
A eso se suma el uso intensivo del celular y las redes, tanto en jóvenes como en adultos, lo que reduce los espacios de diálogo.
"Hay algo de la educación que lo dejamos en manos de un universo que desconocemos", advirtió.