
Prohibiciones y mayor presencia militar: cómo impactan las nuevas medidas de Bolivia
Tras más de 50 días de protestas, cortes de ruta y enfrentamientos, el presidente Rodrigo Paz decretó el estado de excepción en todo el país.
Durante las primeras horas de este sábado, el Gobierno boliviano activó el estado de excepción en todo el territorio nacional. La medida fue anunciada por el presidente Rodrigo Paz luego de más de seis semanas de bloqueos que paralizaron distintas regiones del país y generaron problemas de abastecimiento.
Aguas Blancas y Salvador Mazza mantienen un movimiento permanente de personas que cruzan desde Argentina hacia Bolivia para realizar compras, actividades comerciales o turismo.
Por ahora, las autoridades bolivianas aclararon que las actividades económicas continúan con normalidad y que no habrá restricciones generales para circular.
Sin embargo, el escenario podría modificarse dependiendo de la evolución de los conflictos en las próximas semanas.
Qué cambia con el estado de excepción
Entre las medidas más importantes anunciadas por el Gobierno boliviano se encuentran:
- Prohibición de realizar bloqueos en rutas, calles, avenidas y caminos.
- Intervención de la Policía y las Fuerzas Armadas para liberar carreteras.
- Restricciones al transporte de armas, explosivos y sustancias inflamables.
- Posibilidad de limitar la venta de bebidas alcohólicas en zonas conflictivas.
- Eventuales toques de queda en sectores donde existan riesgos para la población.
- Protección especial para rutas estratégicas e infraestructura crítica.
Las autoridades remarcaron que no se suspenden derechos fundamentales ni se restringe la libertad de expresión.
Más de 50 días de tensión
La crisis comenzó a principios de mayo y se agravó con el paso de las semanas.
Según datos oficiales, llegaron a registrarse más de 100 bloqueos simultáneos en distintos puntos del país.
El conflicto ya dejó al menos 16 fallecidos y numerosos inconvenientes para el transporte, el comercio y el abastecimiento de productos esenciales.
Aunque algunos sectores sindicales acordaron levantar las protestas, grupos vinculados al ex presidente Evo Morales anticiparon que continuarán con las medidas de fuerza y mantienen el pedido de renuncia de Rodrigo Paz.
Una medida que podría durar tres meses
El estado de excepción tendrá una duración máxima de 90 días.
No obstante, el Gobierno boliviano aclaró que podrá levantarse antes si cesan los bloqueos y se normaliza la situación en todo el país.
Mientras tanto, miles de salteños siguen de cerca lo que ocurre al otro lado de la frontera.